Ubicación 

thum-mapa20

 

sello21125

Académico de la Facultad de Ciencias Naturales participa en estudio que evidencia el amplio registro fósil de interacciones entre plantas e insectos durante el Pérmico y Triásico en Sudamérica

Reonstruccion interacciones_planta-insecto_en_el_Permico_1Las plantas e insectos son los organismos más diversos en los ecosistemas terrestres actuales y fósiles, y por su abundancia conforman la mayor parte de la biomasa del planeta. Estos organismos han interactuado desde la era Paleozoica, cuando comenzó el proceso de colonización y conquista de los ambientes terrestres. La importancia de las interacciones entre plantas e insectos, se ve reflejado y ejemplificado en la actualidad con las angiospermas (plantas flores) que son el grupo vegetal dominante, y los insectos polinizadores La diversidad y abundancia de estos organismos se explica por la coevolución que ha existido entre ellos desde la era Mesozoico; cuando en la Tierra dominaban los dinosaurios.

Las interacciones entre plantas e insectos se evidencian en el registro fósil a través de marcas de alimentación y daños foliares, entre las cuales se pueden encontrar marcas de esqueletización, mordedura apical y marginal, perforación y succión, minaduras, agallas, oviposición, entre otras. En plantas actuales, estos tipos de herbivoría son generalmente realizados por los insectos cuando la planta está viva, por lo que es posible distinguir tejidos vegetales de reacción, como un mecanismo de defensa de las plantas. Estas reacciones de las plantas ante el ataque de insectos, también son posibles de distinguir en plantas fósiles.

Un reciente estudio publicado en la revista científica Journal of South American Earth Sciences por un equipo de investigadores conformado por las paleontólogas argentinas Bárbara Cariglino y Belén Lara, junto al paleobotánico chileno Philippe Moisan de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Atacama, evidenció una extensa variedad de formas de herbivoría producidas por insectos fósiles en plantas fósiles de los períodos Pérmico y Triásico, esto es hace aproximadamente entre 298 a 201 millones de años. La investigación se basó en las evidencias disponibles de diferentes localidades fosilíferas de Argentina, Brasil y Chile.

La vegetación durante el Pérmico y Triásico, era distinta a lo que conocemos hoy en día. En el Pérmico, dominó en el supercontinente de Gondwana la flora de Glossopteris (helecho con semilla que se extinguió al finalizar la era Paleozoica), mientras que en el Triásico dominó la flora de Dicroidium (helecho con semilla característico de Gondwana). Esta información sobre la vegetación, los insectos asociados y las evidencias de herbivoría, permitieron a los investigadores reconstruir estos ecosistemas fósiles. La reconstrucción de organismos y ecosistemas fósiles es un objetivo principal en la paleontología, ya que nos permite visualizar y entender la dinámica y evolución de la vida en el pasado geológico. Las reconstrucciones en esta publicación fueron hechas por el ilustrador científico chileno Mauricio Álvarez. Para un paleontólogo es realmente fascinante, ver cómo a través de las reconstrucciones, hechas con la mayor rigurosidad posible, los fósiles cobran vida. 

El estudio de las interacciones planta e insecto en el registro fósil, es una línea de investigación inexplorada en Chile, pero a la vez es emergente en otros países sudamericanos con mayor tradición paleontológica como Argentina y Brasil. En Chile existen varias localidades fosilíferas con plantas fósiles del Triásico, dentro de las más importantes se encuentran las de la zona precordillerana en la Región de Atacama. Por lo que el estudio de las interacciones planta-insecto tiene un futuro muy prometedor y de seguro seguirá entregando interesantes resultados.

 Link de la publicación: https://authors.elsevier.com/a/1dZvg3BkFSSM14