En una emotiva ceremonia, nuestra casa de estudios destacó el rol pionero de la institución en la formación minera en Chile y reafirmó su compromiso con el desarrollo sostenible, la innovación y el fortalecimiento del vínculo con la industria.
En una solemne y significativa ceremonia, nuestra institución conmemoró los 169 años de la histórica Escuela de Minas de Copiapó, institución fundada el 11 de abril de 1857 y considerada pionera en la formación minera en Chile y Latinoamérica. La actividad reunió a autoridades universitarias, representantes de la industria, académicos, estudiantes y egresados, quienes destacaron el legado y la vigencia de esta casa de estudios.
Nuestro rector, Forlín Aguilera Olivares, encabezó la ceremonia y puso en valor el profundo impacto histórico de la Escuela de Minas, señalando que su creación marcó un punto de inflexión en el desarrollo del país. “No solo recordamos una historia, sino que proyectamos un legado que sigue vigente. Esta institución instaló una forma de pensar el desarrollo con conciencia técnica e innovación al servicio del territorio”, afirmó.
Durante su intervención, la autoridad universitaria también subrayó el momento institucional que vive la universidad, destacando la reciente acreditación por cinco años en todas sus dimensiones y el posicionamiento de la casa de estudios en la discusión nacional sobre minería y minerales críticos. En ese contexto, relevó el rol del Departamento de Ingeniería en Minas como actor clave en la formación de profesionales y en la vinculación con la industria.
En esta línea, Eduardo Latorre Nanrjari, Director del Departamento de Minas, comentó durante su intervención que: “Esta instancia no solo nos invita a mirar con orgullo nuestra historia, sino también a asumir con responsabilidad el desafío de proyectar este legado en la formación de los profesionales que liderarán la minería del futuro”.
Además, agregó que “Como Departamento, somos herederos de una tradición marcada por la excelencia, el rigor y una profunda vinculación con la industria, elementos que hoy seguimos fortaleciendo a través de una formación actualizada, pertinente y comprometida con el desarrollo sostenible del territorio. Nuestro compromiso es claro, continuar formando ingenieros e ingenieras con sólidas competencias técnicas, pero también con sentido ético, responsabilidad social y una mirada innovadora frente a los desafíos del sector minero”.
Reconocimientos
La ceremonia incluyó reconocimientos a la excelencia académica, así como a la destacada contribución de estudiantes de la entonces Escuela de Minas de Copiapó, quienes continúan fortaleciendo la formación de nuevas generaciones mediante el impulso de oportunidades de desarrollo profesional, como prácticas, memorias y diversas instancias de vinculación con la industria.
Uno de los momentos más emotivos estuvo marcado por el testimonio de exalumnos, quienes relevaron el impacto formativo y humano de la institución. Rodrigo Hiplán Olivares, Superintendente de Planificación en Minera Lomas Bayas, expresó que “volver a la universidad trae muchos recuerdos. Esta es una casa que no solo forma profesionales, sino personas, y eso se lleva siempre en el corazón”. Asimismo, hizo un llamado a las nuevas generaciones a ejercer la profesión con compromiso y sentido humano.
En este sentido, Hilario Arce Órdenes, Ingeniero Civil en Minas y Superintendente de Operaciones Integradas en Minera Pucobre, destacó el orgullo de haber sido formado en la institución. “Aquí aprendimos que con esfuerzo, disciplina y dedicación se pueden lograr grandes cosas. Hoy las nuevas generaciones tienen más herramientas, pero el compromiso sigue siendo el mismo”, señaló.
Escuela de Minas de Copiapó
La historia de la Escuela de Minas de Copiapó se remonta al auge de la minería en el siglo XIX, en un contexto marcado por el descubrimiento del mineral de Chañarcillo y la necesidad de profesionalizar la actividad. Fue así como, impulsada por la Junta de Minería y bajo la dirección del ingeniero Paulino del Barrio, la institución inició sus funciones en 1857, consolidándose con el tiempo como un referente en formación técnica y científica aplicada a la minería.
A lo largo de su trayectoria, la escuela sentó las bases de un modelo educativo centrado en la rigurosidad académica, la vinculación con la industria y el aprendizaje práctico en terreno, pilares que hoy continúan vigentes en el actual Departamento de Ingeniería en Minas de la Universidad de Atacama.
En un escenario global marcado por la transición energética, la sostenibilidad y la irrupción de nuevas tecnologías, la conmemoración de este aniversario no solo evocó el pasado, sino que proyectó el futuro de la minería desde la región de Atacama. En este sentido, la comunidad universitaria reafirmó su compromiso con la formación de profesionales capaces de enfrentar los desafíos del siglo XXI, integrando innovación, responsabilidad social y desarrollo territorial.
La ceremonia, incluyó un número artístico a cargo de un Cuarteto de Cuerdas compuesto por estudiantes de la casa de estudios, una charla magistral dictada por el exalumno y Gerente General de SCM Carola, Víctor Álvarez, quien también recibió un reconocimiento por su contribución constante a nuestra casa de estudios.
Así, a casi dos siglos de su fundación, la Escuela de Minas de Copiapó continúa siendo símbolo de identidad, orgullo y proyección, consolidándose como un pilar fundamental en la historia y el futuro de la minería chilena.


















