UDA e INDH fortalecen la formación en Derechos Humanos con programa de alcance nacional

El programa de formación continua fortaleció la vinculación con el medio y abordó desafíos socioambientales desde el enfoque de los derechos humanos.

La Universidad de Atacama (UDA), en conjunto con el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), finalizó con éxito la primera versión del Diplomado en Conflictos Socioterritoriales y Derechos Humanos, una iniciativa formativa inédita a nivel nacional que reunió a profesionales y actores sociales de distintas regiones del país.

El programa, impulsado por el Departamento de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, se enmarca en la estrategia institucional de fortalecer la formación continua y la vinculación con el medio, abordando temáticas clave para el desarrollo regional y nacional.

El Vicerrector Académico de la UDA, Fernando Herrera Gallardo, destacó la relevancia de este diplomado, subrayando el compromiso de la casa de estudios con la promoción de los derechos humanos. “Esta iniciativa refleja el fuerte vínculo de nuestra institución con los derechos humanos y el trabajo colaborativo con el Instituto Nacional de Derechos Humanos. Para nosotros como Universidad de Atacama, estas acciones son fundamentales tanto para la vinculación con el medio como para ofrecer una formación acorde a la realidad regional y nacional”, señaló.

Desde el Instituto Nacional de Derechos Humanos, la jefa regional en Atacama, Marcia Quezada Bracho, destacó el sentido territorial de la iniciativa y el aporte de la universidad en su ejecución:

“Este diplomado comenzó a gestarse hace un par de años, a partir de la necesidad de abordar las afectaciones socioambientales presentes en el territorio. Buscamos vincular el concepto de territorio —en sus dimensiones social, política y geográfica— con las tensiones que se generan entre las actividades productivas.”

“La colaboración con la Universidad de Atacama ha sido fundamental. Sin su apoyo, esta iniciativa no habría sido posible. Valoramos profundamente su compromiso con el territorio y con la promoción de los derechos humanos, lo que permite generar conocimiento y avanzar hacia un desarrollo más sostenible y respetuoso de los derechos, tanto individuales como colectivos”, afirmó.

La experiencia formativa también fue valorada por sus participantes. Rocío González, arquitecta titulada del diplomado, destacó el enfoque interdisciplinario del programa y su aporte a su ejercicio profesional.

“Este diplomado me permitió incorporar una mirada más integral en el desarrollo de proyectos urbanos, considerando no solo aspectos técnicos, sino también el impacto ambiental y social en la vida de las personas. Y que también las personas entiendan que no es solo desarrollar un proyecto con materiales, sino también ver cómo se va a posicionar y cuáles son los cuidados que se deben tener con el medio ambiente donde se emplaza, entendiendo que estas aristas son complementarias y no una sobre la otra”, comentó.

Sobre el desarrollo del diplomado, la estudiante añadió: “Considero que los profesores tenían mucha expertise. Me pareció muy interesante la manera en que exponían los temas, de forma muy ilustrativa y accesible para todas las áreas, ya que había arquitectos, ingenieros vinculados al ámbito minero y también docentes. Fue muy valioso que pudieran expresarse de una forma que todos pudiéramos entender, considerando que éramos de distintas disciplinas.”

Por su parte, la Directora del Departamento de Trabajo Social, Ana Castillo Leyton, valoró el carácter innovador del programa. “Los conflictos socioambientales están presentes y convivimos con ellos, por lo que requieren una mirada mucho más integral”, indicó.

En la misma línea, la académica de Trabajo Social y coordinadora del diplomado, María Alejandra Mora, explicó que el programa contó con 13 personas certificadas provenientes de distintas zonas del país, desde Arica hasta Punta Arenas, incluyendo profesionales del sector público, académico y dirigentes sociales.

“El diplomado entregó herramientas conceptuales y metodológicas para comprender los conflictos socioterritoriales desde la entrega de normativa y estándares nacionales e internacionales, integrando enfoques jurídicos, sociales y culturales que permiten abordar estos fenómenos en los territorios”, explicó.

La iniciativa reunió a docentes de diversas áreas, incluyendo sociología, derecho, psicología y educación, fortaleciendo un enfoque interdisciplinario orientado a la comprensión y abordaje de los conflictos socioterritoriales desde una perspectiva integral.

Con este tipo de programas, la Universidad de Atacama reafirma su compromiso con la formación continua, la promoción de los derechos humanos y la generación de conocimiento pertinente para los desafíos del territorio, consolidando su rol como actor clave en el desarrollo sostenible de la región.

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