A través de la formación de “Gatekeepers” o agentes comunitarios, la Unidad de Bienestar y Salud Mental busca consolidar una red interna de detección temprana, apoyo y seguridad para el estudiantado.
En el salón auditorio del Departamento de Ingeniería Informática y Ciencias de la Computación, la UDA dio inicio a una relevante instancia de formación en salud mental.
Se trata de la capacitación de 25 integrantes del Sistema de Acompañamiento Integral Estudiantil (SAIE), quienes se certificarán como Gatekeepers (agentes comunitarios) para la prevención del suicidio.
Se trata de miembros de la comunidad que, por su rol, interactúan regularmente con un alto volumen de personas. Tras esta formación, el personal contará con las herramientas técnicas necesarias para identificar de forma temprana a estudiantes en situación de riesgo y conectarlos de manera oportuna con la red de salud mental institucional y pública.
Un modelo de intervención nacional
La capacitación consta de dos jornadas intensivas y está estrictamente alineada con la estructura del Programa Nacional de Prevención del Suicidio. El entrenamiento utiliza de forma directa el modelo de intervención DAS (Detección, Apoyo y Seguridad) diseñado por el Ministerio de Salud.
Esteban Alanís, uno de los profesionales encargados de liderar la capacitación, explicó el trasfondo de la iniciativa: «Buscamos impulsar las políticas de la universidad, colocando en el centro el cuidado mutuo y entendiendo que la salud mental es colectiva; una tarea de todos y todas. Nuestro objetivo es avanzar hacia otros estamentos para mantener una universidad con responsabilidad comunitaria».
La instancia convocó a representantes de distintas reparticiones de la universidad, relevando el carácter transversal de la prevención. Nataly González, jefa del Departamento de Género de la UDA y asistente al taller, destacó la urgencia de estas herramientas en el ámbito laboral y educativo: «Esta capacitación nos parece muy relevante. Es fundamental que como funcionarias y funcionarios estemos preparados para tratar una temática compleja que necesita de toda nuestra energía para hacer prevención como corresponde al interior de nuestra comunidad».
Con la implementación de este programa, la Universidad de Atacama avanza de forma concreta en el fortalecimiento de sus políticas de bienestar, construyendo un entorno educativo más seguro, empático y capacitado para el resguardo de sus estudiantes.




















