Una masiva respuesta del público marcó el éxito de la nutrida agenda que la UDA desplegó en conmemoración de una nueva versión del Día de los Patrimonios, permitiendo a la ciudadanía conectar de forma directa con la memoria, la historia y la riqueza cultural de la región.
La jornada sabatina contó con los tradicionales recorridos guiados. Cientos de personas colmaron los cupos para recorrer el valor arquitectónico del Palacete Villa Viña de Cristo, la Mina Escuela Casimiro Domeyko, el Museo Mineralógico y el Centro de Desarrollo Cultural de Caldera.
Para la encargada de Vinculación de Arte, Cultura y Patrimonio de la UDA, Paola Rivera, la alta convocatoria reflejó el profundo interés de la ciudadanía por descubrir sus raíces: «A nosotros como universidad siempre nos ha gustado, desde que hemos abierto nuestras instalaciones, el poder compartir su historia a través de nuestros edificios patrimoniales. Nos tiene muy contentos porque hemos tenido muchas familias visitándonos y siendo parte de todas las actividades. Es emocionante ver cómo la gente quiere conocer más de la historia de Copiapó y de la región».
Un despliegue guiado por el talento universitario
Uno de los puntos altos de la festividad fue el involucramiento de las distintas facultades en la mediación cultural. El circuito comenzó desde las primeras horas de la mañana con recorridos técnicos y de rescate histórico.
«Comenzamos temprano en la mina escuela, la cual nos permite abrir las instalaciones con estudiantes de Ingeniería en Minas. Mostramos la historia y recorrimos un palacete que no se abre habitualmente durante el año, y qué mejor que hacerlo en familia. Solo queda agradecer a las personas que asistieron, a las compañeras y a los estudiantes que nos apoyaron; estamos felices», relevó Paola Rivera.
Éxito cultural en la Casa Maldini Tornini
En Copiapó, la Casa Maldini Tornini se consolidó como el principal epicentro de las artes y los oficios. En el ámbito visual, la comunidad pudo apreciar los 18 óleos del creador regional Christian Rivadeneira, junto a los detallados dioramas de Cristian Agüero y Marcelo Pérez que recrearon escenas históricas de Inca de Oro y Chañarcillo.
El patrimonio textil deslumbró con las obras en relieve de Marjorie Espinoza, las narrativas de la Agrupación de Arpilleristas de Atacama y los microbordados de Andrea Rivera. Además, el público disfrutó en la mañana al ritmo del Charleston, mientras que en la tarde se desarrollaron los talleres de cerámica Diaguita y de pintura botánica.
Descentralización hacia el borde costero
Fiel a su compromiso con el territorio, la UDA descentralizó con éxito sus celebraciones llevando parte de su agenda al Centro de Desarrollo Cultural de Caldera. En el puerto, junto a los recorridos históricos por el edificio, niños y niñas protagonizaron la jornada mediante actividades didácticas para descubrir la historia regional.
Con un balance altamente positivo, la UDA alcanzó un nuevo hito patrimonial. «Es otro año más cumpliendo como Universidad de Atacama, abriendo nuestros espacios patrimoniales», concluyó la encargada del área, reafirmando el rol de la institución estatal como líder en el resguardo de la memoria histórica, la vinculación comunitaria y la valorización de la identidad cultural en el norte del país.

























































































