UDA conmemoró el Día Nacional de los Pueblos Originarios en la Plaza Accesible con diálogo intercultural y tradiciones ancestrales

  • La jornada, marcada por el solsticio de invierno y el inicio de un nuevo ciclo, fue organizada por el Departamento de Inclusión y Equidad Educativa de la casa de estudios.
Por la Dirección de Vinculación y Comunicaciones

En un ambiente de profunda espiritualidad, respeto y rescate de la memoria territorial, la UDA conmemoró el Día Nacional de los Pueblos Originarios en la Plaza Accesible Douglas Sapiains González. La fecha, que coincide con el solsticio de invierno, representa para las comunidades indígenas el fin de un periodo y el comienzo de un nuevo ciclo de renovación con la tierra.

La actividad fue diseñada y liderada por el Departamento de Inclusión y Equidad Educativa de la UDA como un espacio de diálogo intercultural e intercambio de saberes. Durante la jornada, estudiantes, académicos, académicas, funcionarios y funcionarias pudieron conectar de cerca con la cosmovisión nortina a través de ceremonias tradicionales, revisión histórica y la degustación de platos típicos de la gastronomía diaguita.

Pía Ávalos Quevedo, jefa del Departamento de Inclusión y Equidad Educativa, destacó el valor de estas acciones dentro de la institución: “Estas fechas nos invitan a reflexionar y a renovarnos. Que la Universidad de Atacama realice estas actividades representa acciones afirmativas concretas para visibilizar a nuestros pueblos originarios de la región. Nos llena de orgullo y satisfacción ver la alta convocatoria y contar con estos espacios para poner en valor a nuestras comunidades locales”.

El valor de la identidad y la fortaleza espiritual

La conmemoración contó con la participación de Karen Aravena, partera, guía espiritual Maychikua y representante de la Comunidad Diaguita Yupanky, quien enfatizó la antigüedad y el legado vivo de su pueblo en la zona.

“Es importante que los alumnos conozcan que dentro de la misma ciudad tenemos un pueblo muy antiguo, de 5.000 años antes de Cristo y que es muy diverso, habitando desde la cordillera hasta la costa. Encuentro maravilloso que los jóvenes se integren y hagan suya esta pertenencia, centrando su espíritu”, relevó. Además, hizo un llamado a que el rescate patrimonial sea permanente: “Esto es cultura, educación y espiritualidad. Fortalecer las raíces ayuda a los jóvenes para que en este camino duro no decaigan. Esto no debe desaparecer”.

Impacto en la comunidad

Para la comunidad UDA, la puesta en escena significó un acercamiento único y enérgico a tradiciones que muchas veces resultan ajenas a las dinámicas del día a día. Sebastián Bembo, estudiante de la carrera de Derecho, valoró positivamente la iniciativa: “Me pareció una actividad muy curiosa, nunca la había visto en la universidad y sirve mucho para meternos más en el mundo de las diferentes culturas, orígenes y costumbres. Estuvo muy buena y con mucha energía”, comentó.

En la misma línea, Sonia Lefipán Pérez, asistente al encuentro, cerró reforzando la necesidad de dar continuidad a estas vitrinas institucionales: “Me parece muy bien que se haga esto, porque falta que se muestre a los pueblos originarios siempre. Que no los dejen de lado, sino que se mantengan siempre vivos en el espacio público”.

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