El Doctorado en Biotecnología y Bioproducción Sustentable, desarrollado conjuntamente por la Universidad de Atacama y la Universidad Arturo Prat, inició su primer proceso de acreditación ante la CNA, constituyendo un nuevo hito para el desarrollo del postgrado y la formación de capital humano avanzado en la Macrozona Norte.
El Doctorado en Biotecnología y Bioproducción Sustentable, desarrollado en consorcio por la Universidad de Atacama (UDA) y la Universidad Arturo Prat (UNAP), inició formalmente su primer proceso de acreditación ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), tras la presentación de su Informe de Autoevaluación el pasado 14 de septiembre. .
Este proceso constituye un importante hito institucional, al tratarse del primer programa de doctorado que la Universidad de Atacama desarrolla en consorcio con otra institución de educación superior, dando cuenta de una experiencia de colaboración interinstitucional que articula capacidades académicas, de investigación e infraestructura de ambas universidades.
El Doctorado inició su primera cohorte en septiembre de 2025 y se imparte en las sedes de ambas instituciones: en el Campus Huayquique de la Universidad Arturo Prat, en Iquique, y en la Casa Central de la Universidad de Atacama, en Copiapó. El programa contempla ocho semestres de duración y está orientado a la formación de capital humano avanzado en investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento en el ámbito de la biotecnología y la bioproducción sustentable.
Un programa con pertinencia territorial
El programa contempla dos líneas de investigación: Biotecnología Molecular y Bioproducción Sustentable, articulando las capacidades disciplinares y académicas de ambas instituciones.
Su propuesta formativa aborda ámbitos vinculados a los recursos biológicos y a las particularidades de los ambientes áridos y marinos de la Macrozona Norte, con potencial de contribución a desafíos productivos, ambientales y tecnológicos de la región y del país.
En este marco, el consorcio permite complementar capacidades institucionales, redes de investigación, laboratorios, bases de datos y software especializado, favoreciendo una formación doctoral vinculada con áreas de relevancia territorial, entre ellas, la recuperación de suelos, recursos hídricos, la acuicultura, la agricultura en ambientes extremos y la minería.
Una experiencia de colaboración interinstitucional
La gestión del programa se sustenta en una estructura de gobernanza conjunta entre ambas universidades, que contempla un Comité Directivo Interinstitucional, una Dirección General, coordinaciones institucionales y un Comité Académico.
Esta estructura permite articular la participación de la Universidad Arturo Prat y la Universidad de Atacama en la gestión académica del programa, así como en el desarrollo de sus actividades de investigación, formación y vinculación con el entorno.
Asimismo, el proceso de autoevaluación permitió identificar fortalezas y ámbitos que requieren continuar fortaleciéndose, los que dieron origen a un Plan de Mejora orientado, entre otros aspectos, al desarrollo académico del programa, el seguimiento de sus estudiantes y futuros graduados, su difusión y la planificación de la vinculación con el entorno.
Una autoevaluación participativa
La elaboración del Informe de Autoevaluación permitió revisar el funcionamiento del programa durante su primera etapa de implementación, considerando sus mecanismos de gestión, formación, investigación y aseguramiento de la calidad.
El proceso contempló instancias de revisión interinstitucional y mecanismos de retroalimentación con estudiantes y académicos, cuyos resultados permitieron implementar ajustes durante el primer año de funcionamiento del Doctorado.
En relación con la pertinencia del programa y su aporte al desarrollo científico de la Macrozona Norte, Diego Oyarzún académico de la Universidad de Atacama señala que “el desierto de Atacama constituye un escenario particularmente interesante para la biotecnología. Las condiciones extremas permiten estudiar mecanismos de adaptación biológica y desarrollar soluciones aplicables a distintos ámbitos productivos y ambientales”.
Asimismo, relevó el papel de las universidades regionales en la generación de conocimiento pertinente: “los desafíos complejos requieren colaboración entre instituciones, disciplinas y territorios. El trabajo conjunto entre la Universidad de Atacama y la Universidad Arturo Prat busca articular capacidades complementarias y fortalecer una red científica interregional”.
Con el inicio de su primer proceso de acreditación, el Doctorado en Biotecnología y Bioproducción Sustentable avanza en una nueva etapa de su desarrollo. Para la Universidad de Atacama, este hito se enmarca en el fortalecimiento de su oferta de postgrado y en el desarrollo de iniciativas de formación avanzada que, a través de la colaboración interinstitucional, contribuyan a la generación de conocimiento y a la formación de capital humano avanzado pertinente para los desafíos de la Macrozona Norte y del país.


