Cuatro estudiantes de la carrera, guiados por los profesores Pía Moscoso y Juan Carlos Blanco, compitieron en una simulación de juicio organizada por la Universidad de Chile.
Por la Dirección de Vinculación y Comunicaciones
Estudiantes de la carrera de Derecho de la Universidad de Atacama participaron por primera vez en un Moot Internacional sobre Energía, organizado por la Universidad de Chile bajo el auspicio de Colbún. Los Moots (o moot courts) son simulaciones de juicios, generalmente arbitrajes, basados en casos ficticios, que han alcanzado gran desarrollo en el Derecho Internacional Privado y el Derecho Comercial, y que cada vez se extienden a otros ámbitos, como los recursos naturales y el Derecho del Consumidor.
El caso de esta versión abordaba los desafíos de la generación y transmisión energética a partir de un caso de responsabilidad extracontractual. Se analizaron daños civiles asociados al incumplimiento de estándares de debida diligencia (due diligence) por parte de las empresas involucradas, y temas de responsabilidad administrativa del Estado en la gestión y licitación públicas.
Durante cerca de dos meses, y en paralelo a sus clases y exámenes, los estudiantes Paz Moyano, Sebastián Gallardo, Paula Torrealba y Ricardo Tapia, trabajaron junto a sus profesores Pía Moscoso y Juan Carlos Blanco, quienes actuaron como entrenadores en todas las etapas de la competencia.
Sobre el tema, Ricardo Tapia, explicó lo que significó para él la experiencia: “Representar a la Universidad de Atacama por primera vez en un Moot Internacional fue salir de la sala de clases, aplicando todo el conocimiento obtenido en estos años de carrera y llevarlos a un espacio donde nunca había estado, y comprobar que con esfuerzo y trabajo en equipo se puede lograr un gran trabajo”.
Sobre sus aprendizajes, agregó: “Me llevo la capacidad de investigar a fondo, argumentar nuestros escritos con antecedentes precisos, trabajar bajo plazos exigentes. También aprendí que al complementarnos como equipo y junto con nuestros profesores guías nos hizo mejorar en nuestra investigación. A quienes quieran participar les diría que se atrevan desde los primeros años de la carrera, porque estas experiencias forman tanto como cualquier asignatura”.
Paula Torrealba la describió como “una experiencia muy especial y motivo de mucho orgullo” y añadió que, “fue una oportunidad que me permitió salir de mi zona de confort, enfrentarme a nuevos desafíos y demostrarme que soy capaz de asumir retos académicos que quizás antes veía lejanos. También fue muy significativo poder ser parte de una instancia que abre camino para nuestra universidad y que demuestra que, desde regiones, también podemos tener un espacio en este tipo de experiencias”.
Sobre lo aprendido, señaló: “Me llevo mucho más que conocimientos jurídicos. Aprendí a investigar con mayor profundidad, analizar distintas perspectivas, construir argumentos y, sobre todo, a trabajar en equipo frente a un desafío que exigió mucha dedicación y compromiso”.
Por su parte, Paz Moyano afirmó que “fue un orgullo y también una gran responsabilidad. Ser parte de un equipo de la Universidad de Atacama en un concurso internacional de derecho energético nos puso frente a estudiantes de otras universidades, con un caso complejo y reglas exigentes. Para mí significó demostrar que desde regiones podemos competir al mismo nivel. Más allá del resultado, sentimos que dejamos una base de experiencia y trabajo que la universidad puede seguir aprovechando”.
Destacó además los aprendizajes concretos que aprendió, “construir una teoría del caso, seleccionar los hechos pertinentes, ajustarme a un reglamento estricto y redactar con precisión. Uno de los desafíos más valiosos fue defender a ambas partes del mismo conflicto, lo que me enseñó a leer críticamente un escrito”. Y recomendó: “A otros estudiantes les diría que no esperen a sentirse preparados para participar. La preparación llega trabajando, con un buen equipo y profesores dispuestos a guiarlos”.
Por su parte, Sebastián Gallardo señaló que, “sin duda es una gran emoción participar como representante de nuestra Universidad en una competencia internacional de Derecho Energético. Significó mucho, porque son materias que son poco conocidas en el currículo de la malla. También porque permite entrar en un mundo profesional y académico que no era muy conocido para mí. Siento mucho agradecimiento por nuestros académicos de nuestra casa de estudios, quienes nos dieron la posibilidad de participar en esta instancia”.
Así también lo mencionó la profesora Pía Moscoso, quien explicó la importancia de estas instancias: “Los Moots son competencias de juicios simulados que permiten conectar la teoría con la práctica. En los ejercicios se despliegan competencias profesionales de razonamiento, argumentación e investigación de alto nivel. El crecimiento profesional y networking de los grupos de trabajo permite que nuestros estudiantes anticipen escenarios transformando el conocimiento en soluciones a problemas integrales y complejos, con trabajo de equipo y liderazgo”.
Sobre el desempeño del equipo, sostuvo: “Paz Moyano, Paula Torrealba, Sebastián Gallardo y Ricardo Tapia representan una cohorte de estudiantes de Derecho que han pasado por cursos formales de Razonamiento, Argumentación, Litigación general, Negociación y Técnicas de litigación aplicadas. En este ejercicio, el desempeño fue óptimo en las dimensiones de dominio disciplinar y redacción de escritos. Asimismo, siendo este Moot una competencia internacional en Derecho de Energía, permitió abordar un problema complejo que abre ámbitos de desarrollo profesional”.
Finalmente, proyectó que “siendo este el primer ejercicio en el que participa la carrera de Derecho de la Universidad de Atacama, y representando en general a la Macro Zona Norte de Chile, esperamos repetir la experiencia, a fin de fortalecer el aprendizaje de competencias en cohortes de estudiantes entre cuarto y quinto año de Derecho”.
En esta oportunidad, el equipo no alcanzó a llegar a las semifinales. Sin embargo, la experiencia permitió observar la madurez de las y los estudiantes en competencias complejas de la disciplina y su evolución hacia un equipo profesional, con espíritu colaborativo y habilidades de escucha, explicación e interacción.



