El Dr. Philippe Moisan presentó a estudiantes y público asistente el trabajo desarrollado durante la expedición científica de 2026 en Madygen, un sitio de gran riqueza fósil en Asia Central. La actividad también abrió una conversación sobre las oportunidades de formación e investigación en paleontología.
Por la Dirección de Vinculación y Comunicaciones
Plantas fósiles, restos de reptiles, insectos, invertebrados acuáticos y evidencias de antiguos incendios forman parte del material recolectado durante una expedición científica realizada en Madygen, Kirguistán. Philippe Moisan, paleobotánico y director del Departamento de Química y Biología de la Universidad de Atacama, dio a conocer esta experiencia en una charla dirigida a acercar la investigación paleontológica internacional a la comunidad universitaria.
La expedición se desarrolló entre el 4 y el 31 de agosto de 2026, con participación de instituciones de Kirguistán y Alemania, y del Programa Internacional de Geociencias de la UNESCO. El trabajo de campo contempló excavaciones paleontológicas y estudios geológicos en Madygen, localidad reconocida por la riqueza de sus fósiles.
Durante su presentación, Moisan repasó cerca de veinte años de investigaciones en el lugar y explicó que, en esta ocasión, el equipo continuó las excavaciones en unidades geológicas más recientes que las estudiadas anteriormente. “Todo el material está recién recolectado. Ahora comienza el proceso de estudio y publicación para dar a conocer estos descubrimientos”, señaló. De este modo, precisó que los hallazgos aún deben ser analizados antes de establecer sus resultados científicos definitivos.
La participación del académico fue apoyada por una beca de movilidad académica internacional, que le permitió financiar los pasajes y su estadía. Para Moisan, compartir la experiencia también fue una forma de mostrar al estudiantado que la formación en la Universidad de Atacama puede abrir caminos de investigación: “La principal motivación de esta presentación era mostrar la riqueza paleontológica de Madygen, y el trabajo que hemos realizado allí. Sobre todo, quería mostrarles a los estudiantes que es posible investigar en sitios más allá de nuestro entorno local y regional.”
Entre las proyecciones del investigador se encuentra la búsqueda de financiamiento internacional para regresar a Madygen durante los próximos años y continuar las investigaciones. “La idea es volver. Esta expedición fue un punto de partida para buscar financiamiento internacional que nos permita continuar investigando Madygen en los próximos años, junto a otros grupos de investigadores. Ese trabajo también se relaciona con la propuesta de establecer allí el primer geoparque de Asia Central. Sería un hito sustentado en todos estos años de investigación, ” comentó.
La charla despertó el interés de quienes aspiran a desarrollarse en esta disciplina. Javiera Veliz, estudiante de tercer año de Geología, la describió como “muy inspiradora. Quiero enfocarme en la paleontología y esto me motiva mucho más; me ayuda a entender qué hacer para llegar a ese punto”, comentó. Entre los aspectos que más llamaron su atención destacó los fósiles encontrados y el intercambio con la cultura local. También manifestó su interés en postular en el futuro a oportunidades de movilidad que le permitan participar en experiencias similares.
Al cierre, Moisan invitó a las nuevas generaciones a perseverar en sus intereses científicos: “En Chile estamos viviendo un muy buen momento para la paleontología. En la Universidad de Atacama creamos la Licenciatura en Ciencias con mención en Paleontología y el próximo año comenzaremos con el Magíster en Paleontología. Me siento afortunado de dedicarme a esta disciplina: Es un trabajo arduo y exigente, pero también muy reconfortante. Nos permite conocer lugares extraordinarios, encontrar fósiles y reconstruir la vida del pasado. A los estudiantes les diría que sigan adelante con pasión. Quién sabe, tal vez en unos años alguno de ellos pueda acompañarme a Madygen y estudiar estos fósiles. Es una posibilidad”.
La experiencia de Philippe Moisan muestra cómo el apoyo a la movilidad académica internacional de la Universidad de Atacama permite a sus investigadores participar en trabajos de campo junto a equipos de otros países y traer nuevos conocimientos a las aulas. Al compartir estos aprendizajes con sus estudiantes, la Universidad amplía sus horizontes de formación y acerca a las futuras generaciones a oportunidades de investigación en el mundo.




























