La iniciativa, desarrollada en colaboración con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la Comisión Regional de Construcción Sustentable de la Región de Atacama, reunió a estudiantes y especialistas para abordar los desafíos de la sostenibilidad, la eficiencia energética y la gestión del recurso hídrico en la Región de Atacama.
Con el objetivo de fortalecer la formación de futuros profesionales de la construcción y promover soluciones sostenibles frente a los desafíos ambientales del territorio, nuestra Universidad de Atacama desarrolló la segunda versión de los Talleres Circulares, una instancia de trabajo colaborativo junto al Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) y la Comisión Regional de Construcción Sustentable de la Región de Atacama (CORECS), que contó con la participación de estudiantes, representantes del sector público, privado y de organizaciones vinculadas a la vivienda y la habitabilidad.
La actividad permitió generar un espacio de encuentro entre la academia y distintos actores del sector de la construcción, abordando temáticas como la economía circular, el reciclaje de residuos, la eficiencia energética, la habitabilidad y el uso responsable del agua, con especial atención a las necesidades y condiciones propias de la Región de Atacama.
El Director del Departamento de Construcción de la Universidad de Atacama, William Cortés Guzmán, destacó la importancia de dar continuidad a este tipo de iniciativas, especialmente para acercar a los estudiantes a los desafíos que enfrentarán en su futuro desempeño profesional.
“Esta es ya la segunda versión de los Talleres Circulares y es un trabajo conjunto con el Ministerio de Vivienda, que nos ha permitido crecer en términos de crear conciencia en los estudiantes sobre lo que enfrentarán en el futuro con los nuevos conceptos de sostenibilidad, reciclaje y residuos que se generan en la construcción, y de qué manera podemos aportar”, señaló.
Asimismo, el académico relevó la importancia de incorporar en la formación profesional los desafíos asociados al cambio climático y a la escasez hídrica, promoviendo el conocimiento de herramientas y procedimientos que permitan anticiparse a las contingencias y responder de manera adecuada ante ellas.
Por su parte, el Seremi de Vivienda y Urbanismo de Atacama, Maximiliano Barrionuevo, valoró la articulación entre el Estado, la academia y la empresa privada, destacando el aporte de estas instancias a la toma de decisiones regionales.
“Estos talleres nacen desde la asociación entre el Minvu y la Universidad de Atacama. Es sumamente importante darles continuidad, porque son espacios vinculantes en relación con las decisiones que se toman sobre el uso de materiales y las políticas urbanas. Además, nos permiten poner a disposición de la región conocimientos y experiencias de profesionales especializados del Ministerio”, indicó.
Construcción sustentable y prevención de desastres frente al cambio climático
Uno de los principales ejes de la jornada fue la necesidad de avanzar hacia una construcción más resiliente, capaz de responder a los efectos del cambio climático que afectan al país, entre ellas aluviones, terremotos, erupciones volcánicas y otros eventos meteorológicos extremos. En este contexto, la prevención, la planificación y la actualización de los estándares técnicos de edificación adquieren especial relevancia para reducir vulnerabilidades y proteger a las comunidades.
Camilo Lanata, arquitecto y encargado de la Unidad de Habitabilidad y Eficiencia Energética del Minvu, explicó que estos espacios contribuyen a vincular las políticas públicas con la formación académica y el ejercicio profesional. “Para nosotros, como Minvu, es fundamental vincularnos con los distintos actores involucrados en el diseño, la construcción y la administración de viviendas. En este proceso, la universidad es un actor clave: No solo forma a los profesionales que mañana van a diseñar y construir, sino que también puede contribuir a la difusión de políticas públicas y a su correcta implementación”, sostuvo.
El profesional agregó que la colaboración entre el sector público y la academia es fundamental para desarrollar estrategias de prevención y mitigación frente a los eventos climáticos: “En un contexto marcado por las catástrofes que hemos enfrentado y los riesgos futuros, la articulación entre las políticas públicas y la academia resulta fundamental para fortalecer la prevención y desarrollar estrategias que permitan reducir sus impactos.”
“Chile es un país expuesto a diversas amenazas, entre ellas aluviones, tornados, erupciones volcánicas y terremotos. Por ello, el vínculo entre el sector público y la academia es esencial para responder a estos desafíos y contribuir a una mejor preparación ante futuros eventos”, añadió.
En la misma línea, la jefa de Habitabilidad de TECHO-Chile, Constanza Pérez, destacó el valor del trabajo colaborativo para transformar los conocimientos técnicos en soluciones concretas para las familias: “La invitación de la universidad nos permite desarrollar un trabajo complementario y visibilizar lo que hacemos desde la fundación, vinculándolo con los desafíos de eficiencia térmica e hídrica y con las necesidades del territorio donde trabajamos. Ha sido una experiencia muy valiosa de colaboración entre el sector público, el sector privado y la academia. Nos ha permitido reconocer cómo el trabajo conjunto puede contribuir a generar mejoras que beneficien a muchas familias”.
Sobre los eventos climáticos afirmó: “Nos damos cuenta de que el calentamiento global es real, que el cambio climático existe y que no nos podemos quedar atrás. Todas las mejoras tienen que ser ahora, y la única forma de hacerlo es trabajando en conjunto, articulando y reuniendo conocimientos para transformarlos en cosas concretas”.
Gestión eficiente del agua: un desafío prioritario para Atacama
La gestión del recurso hídrico fue otro de los temas centrales de la jornada, considerando las condiciones de escasez de agua que históricamente han afectado a la región. Desde la Superintendencia de Servicios Sanitarios, René Farías, jefe de la Oficina Regional, destacó la participación de la institución como coorganizadora de estas actividades y la importancia de promover prácticas que permitan optimizar el uso del agua en los hogares.
El representante señaló que, entre las alternativas que se busca impulsar, se encuentran el consumo responsable y el reúso de aguas grises, medidas que pueden contribuir a reducir la demanda hídrica y fortalecer la sostenibilidad de las viviendas.
“Lo que buscamos como Superintendencia es que estas instancias nos permitan generar espacios de conversación y profundización con los estudiantes, quienes a futuro serán los próximos constructores. A través de los sistemas y de la construcción, pueden aportar ese granito de arena al cuidado del recurso hídrico que tanto necesitamos”, explicó.
En este sentido, la incorporación de soluciones de eficiencia hídrica y energética en el diseño y la construcción representa una oportunidad para responder a las condiciones ambientales de Atacama y promover infraestructuras más sostenibles y preparadas para los desafíos futuros.
Los talleres también constituyeron una oportunidad para acercar a los estudiantes de primer año a organizaciones y especialistas que trabajan directamente en el ámbito de la construcción sustentable y la intervención habitacional.
Luciano Tirado, estudiante de primer año de Construcción Civil de la Universidad de Atacama, valoró positivamente su participación en esta segunda versión: “Recién estoy incorporándome al ámbito de la construcción civil, por lo que participar en estos talleres ha sido una experiencia muy interesante. Estas instancias y la presencia de organizaciones externas nos ayudan a sentirnos más incluidos en la vida universitaria.”
“La charla que más me gustó fue la relacionada con la energía y el clima. Me pareció muy informativa porque nos permitió conocer los cambios que se observan a lo largo de Chile y comprender mejor la normativa, sus modificaciones en 2025 y cómo se está aplicando actualmente”, comentó.
A través de estas iniciativas, la casa de estudios busca contribuir al desarrollo de una cultura de sostenibilidad en la construcción, donde la economía circular, la eficiencia de los recursos y la prevención frente a los riesgos climáticos sean elementos fundamentales para avanzar hacia comunidades más resilientes y una mejor calidad de vida para las familias de la Región de Atacama.























