- La actividad reunió a lideresas de los pueblos originarios de Atacama, autoridades universitarias y delegaciones escolares para poner en valor los saberes ancestrales, la memoria territorial y el enfoque de género intersectorial.
Por la Dirección de Vinculación y Comunicaciones
En un espacio de encuentro, reconocimiento y reflexión, la UDA conmemoró el Día Internacional de la Mujer Indígena en la Plaza Accesible del Área Norte del campus central. La jornada buscó visibilizar el aporte histórico y actual de las mujeres de los pueblos originarios de la región, relevando sus liderazgos, su identidad cultural y su vínculo indivisible con el territorio.
La actividad contó con un programa integral que incluyó una ceremonia tradicional, palabras institucionales, presentaciones artísticas y un conversatorio central donde representantes de diversas comunidades dialogaron sobre sus experiencias, memorias y luchas frente a la preservación del medio ambiente. Además, se entregó un reconocimiento a mujeres destacadas por su contribución a la transmisión intergeneracional de la cultura de sus pueblos.
Memoria biocultural y defensa del territorio
Durante el conversatorio, las expositoras enfatizaron que el territorio atacameño posee una profunda memoria histórica que debe ser respetada en el marco de la convivencia con las actividades productivas de la región.
En ese sentido, Cindy Quevedo Monardes, Kuraka de la Comunidad Indígena Colla Finca del Chañar y presidenta del Consejo Nacional del Pueblo Colla, destacó la importancia de reconectar con las raíces locales:
«Es muy importante que conectemos con las raíces originarias de Atacama y recordemos que vivimos en un espacio biocultural relevante. Nuestro territorio tiene memoria y existencia de pueblos originarios. Como suelo decir, no somos solo un ‘saco de minerales’; hay gente, hay territorio, cultura y pueblos que debemos respetar, aprendiendo a convivir con la minería, pero respetando la biodiversidad y nuestras identidades», enfatizó la dirigenta Colla.
Interseccionalidad e interculturalidad en la educación superior
Desde la perspectiva institucional, la jornada dejó planteados importantes desafíos para la gestión universitaria y la incorporación de la visión de género con pertinencia territorial.
Nataly González Díaz, jefa del Departamento de Género de la UDA, abordó las reflexiones que deja esta conmemoración para la formación académica y el trabajo comunitario:
«Las representantes de los pueblos originarios nos dejaron una invitación muy clara: la interculturalidad debe expresarse en nuestras prácticas institucionales, en la formación, en la producción de conocimiento y en la forma en que nos relacionamos con los territorios. Esta conmemoración nos recuerda que la igualdad requiere reconocer que las experiencias de las mujeres no son homogéneas; el género se entrecruza con el territorio, la pertenencia cultural y las trayectorias de vida», señaló la autoridad.
Vinculación con el entorno escolar y nuevas generaciones
La conmemoración contó además con la asistencia de delegaciones de estudiantes de enseñanza media de la educación pública local, como el Liceo Bicentenario Mercedes Fritis Mackenney, quienes valoraron la oportunidad de aprender directamente de la voz de las lideresas indígenas.
Sigrid Espinoza, estudiante de cuarto medio de dicho establecimiento, agradeció la invitación universitaria: «Es muy importante que como jóvenes podamos conocer nuestra cultura, nuestros orígenes y entender por qué hay que proteger la región. En el conversatorio se habló bastante de la problemática medioambiental y de cómo las mujeres indígenas se preocupan por el cuidado de nuestro entorno».
Por su parte, la estudiante de segundo, Dayana Illanes, destacó el impacto emotivo de la vivencia ritual: «Me gustó mucho la parte donde se agradecía a la Pachamama; en lo personal me sirvió mucho para aprender y conectar con mis propias raíces».
Con esta conmemoración, la Universidad de Atacama reafirma su compromiso con el fortalecimiento del diálogo intercultural, el respeto a la diversidad y la puesta en valor de las mujeres indígenas como guardianas indispensables de los saberes y la memoria del norte chico.

















































