Finaliza la Escuela de Verano UDA: 100 niños y niñas disfrutaron de un mes de deporte y vida saludable

  • Las actividades se desarrollaron en las sedes de Copiapó y Vallenar.

Con una jornada cargada de emociones y recreación, la Unidad de Deportes de la Dirección de Actividades Estudiantiles (DAE) dio por finalizada una nueva versión de su Escuela de Verano. La iniciativa, que se desarrolló durante todo el mes de enero, benefició a más de 100 hijos e hijas de funcionarios y funcionarias de la Universidad de Atacama (UDA), consolidándose como una pieza clave de la política de bienestar institucional.

El programa tuvo como objetivo principal fomentar la coexistencia entre la vida laboral y el cuidado de los menores durante el periodo de vacaciones. A través de talleres físicos, recreativos y patrimoniales, los participantes fortalecieron su salud mental y física, cerrando el ciclo con la entrega de obsequios por parte del equipo de Deportes y el Rector de la casa de estudios, Forlin Aguilera Olivares.

 

Crecimiento y vinculación institucional

Este año, la escuela no solo aumentó su capacidad, sino que también profesionalizó su estructura. Erick Cortés Araya, jefe de la Unidad de Actividad Física y Deporte, destacó el éxito de la convocatoria: «Incrementamos el número de participantes con una oferta de 100 niños y niñas, y se llenaron todos los cupos. A diferencia de años anteriores, dividimos los grupos en tres e incrementamos el personal con profesores titulados y estudiantes de niveles superiores de la carrera de Educación Física de la misma UDA», señaló Cortés.

Además, el jefe de la unidad subrayó la innovación en las actividades, mencionando alianzas estratégicas con instituciones como Bomberos y Carabineros, lo que permitió un desarrollo integral de lo planificado bajo la coordinación de Fabiana y Nidia, encargadas de la organización.

 

El impacto en las familias

Para los funcionarios, este espacio representa un alivio logístico y una oportunidad de crecimiento para sus hijos. Carol Herrera, integrante de la Unidad de Admisión, compartió la experiencia de su hijo Franco, quien participa por segundo año consecutivo.

«Para él ha sido una experiencia muy enriquecedora; se reencontró con amigos y valoramos mucho la calidad de los profesores. Lo que más ha disfrutado son las actividades deportivas, especialmente la piscina y los recorridos patrimoniales por el cerro», comentó Herrera, resaltando la satisfacción familiar con la iniciativa.

 

Proyecciones a futuro

Tras el balance positivo de este periodo estival, las autoridades universitarias ya miran hacia el próximo año. Desde la Unidad de Deportes manifestaron la intención de mantener e incluso incrementar los cupos, siempre bajo una evaluación que asegure la calidad y seguridad de los menores, reafirmando el compromiso de la Universidad de Atacama con el bienestar de su comunidad interna.

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