En una ceremonia oficial encabezada por el rector Forlin Aguilera Olivares, se realizó la lectura del Acta de proclamación de candidatas y candidatos electos al Consejo Superior de nuestra casa de estudios, hito que marca el inicio de una nueva etapa de gobernanza universitaria al constituirse, por primera vez, como el máximo órgano colegiado triestamental de la institución, en el marco de sus nuevos estatutos democráticos.
En la instancia se oficializó la elección de Maggie Campillay Campillay y Claudio Moreno Carreño, representantes del estamento académico; Romina Cortés Núñez, por el estamento de funcionarios y funcionarias; y Gabriela Castro Castro, por el estamento estudiantil, quienes formarán parte de esta instancia clave de toma de decisiones estratégicas para la universidad.
AL respecto, el rector de nuestra institución, Forlin Aguilera Olivares, indicó «Este proceso refleja el valor de la co-construcción como base de la vida universitaria. La participación de los distintos estamentos, con miradas diversas, fortalece nuestros procesos democráticos y contribuye a generar un mejor ambiente dentro de la institución. Así avanzamos hacia una universidad más participativa, donde las decisiones se construyen de manera colectiva y representativa para toda la comunidad universitaria”.
Durante la ceremonia, que también fue liderada por Comisión Electoral Triestamental, destacó que el nuevo Consejo Superior viene a reemplazar a la Honorable Junta Directiva, órgano que hasta ahora concentraba las principales decisiones institucionales y en el cual el Rector participaba solo con derecho a voz. Con esta transformación, la Universidad de Atacama avanza hacia un modelo de gobernanza democrática que incorpora a los tres estamentos universitarios con derecho a voz y voto, además de representantes externos.
Al respecto, Romina Cortés Núñez, funcionaria electa y encargada de la Unidad de Bienestar de Personal y Relaciones Laborales del Departamento de Recursos Humanos, valoró su elección y el carácter histórico del proceso. “Estoy muy contenta de representar a los funcionarios y funcionarias. Mi trabajo en bienestar y relaciones laborales implica estar en terreno, escuchar y acompañar, y creo que esa experiencia será un aporte para el Consejo”, señaló, agregando que “este es un proceso histórico y muy relevante para la universidad”.
Asimismo, destacó la importancia de que una mujer represente al estamento funcionario en esta instancia y enfatizó que su rol estará marcado por la participación activa de sus pares. “Quiero recibir todos los aportes que quieran hacer los funcionarios y funcionarias y poder llevarlos al Consejo”, indicó.
Sobre la creación del Consejo Superior, Cortés subrayó que esta nueva estructura permitirá fortalecer la democracia interna. “Esta nueva instancia nos permitirá proponer, aprobar y resolver protocolos y procedimientos que tienen que ver con nuestro vivir y nuestro desenvolvimiento en el trabajo. Creo que será una instancia muy enriquecedora para la institución”, afirmó. En cuanto a sus líneas de trabajo, señaló que buscará aportar desde el bienestar laboral, la salud mental, la inclusión laboral y el fortalecimiento de la gestión de personas, con el objetivo de que la universidad sea un referente en esta materia.
Por su parte, la estudiante electa Gabriela Castro Castro relevó el sentido colectivo de su representación, señalando que su principal desafío será canalizar las voces del estudiantado. “Lo fundamental es levantar las necesidades de las bases, porque son ellas las que saben lo que pasa en cada carrera y en cada sede. La idea es recoger todo eso y traerlo al Consejo”, expresó.
Castro también destacó la importancia de abrir espacios democráticos reales para el estudiantado. “Es muy importante que hoy existan estos espacios de participación y que se resguarden. Son luchas que las dirigencias han llevado por años para poder incidir en la toma de decisiones dentro de la universidad”, afirmó, manifestando además su esperanza de que las y los estudiantes continúen participando activamente. “Espero que quienes vengan sigan interesados, se sigan manifestando y cuidemos estos espacios democráticos que se nos brindan”, concluyó.
El Consejo Superior estará integrado por nueve miembros: tres designados por el Presidente de la República; cuatro representantes electos de la comunidad universitaria (dos académicos, un funcionario y un estudiante); un profesional externo vinculado a la región propuesto por el Gobierno Regional; y el Rector, quien participará con derecho a voz y voto. Los representantes electos ejercerán sus cargos por dos años, mientras que los integrantes externos lo harán por cuatro años, permitiendo una renovación parcial que da continuidad al trabajo institucional.
Entre sus principales atribuciones se encuentran la aprobación del presupuesto institucional, el financiamiento de la universidad, los reajustes salariales, el plan de desarrollo estratégico y las principales normativas internas, consolidándose como la máxima instancia de decisión de la Universidad de Atacama.
La instalación del nuevo Consejo Superior está prevista para enero del próximo año, dando inicio formal a un modelo de gobernanza universitaria más participativo, democrático y representativo.










