La cuarta versión de esta instancia formativa promovió el desarrollo de competencias para el acompañamiento respetuoso de las familias que enfrentan una pérdida perinatal, integrando la experiencia de los equipos de salud y la reflexión sobre las prácticas de atención.
Por la Dirección de Vinculación y Comunicaciones
Nuestra Universidad de Atacama continúa fortaleciendo la formación de profesionales de la salud desde una perspectiva humanizada, a través del desarrollo de la cuarta versión del Curso de Manejo del Duelo Perinatal, una instancia que busca entregar herramientas para abordar de manera integral las necesidades de las familias que enfrentan la pérdida de un hijo o hija durante el periodo perinatal.
La actividad contempló espacios de capacitación y reflexión práctica, en los que profesionales de la salud pudieron compartir experiencias, revisar los procedimientos implementados en sus unidades y reconocer oportunidades de mejora en el acompañamiento a las familias.
En este contexto, Maylin Chou Núñez, académica del Departamento de Obstetricia de la Facultad de Ciencias de la Salud e integrante del Comité de Humanización FACSAL-FACMED, destacó la importancia de mantener actualizada esta formación a partir de las necesidades que surgen en el ejercicio profesional: “De esta manera llevamos la ley a la práctica y vinculamos sus disposiciones con las situaciones que viven día a día. También analizamos cómo ha contribuido el protocolo establecido por el Ministerio y cómo el Hospital Regional de Copiapó lo ha implementado y lo lleva a la práctica en 2026. En esta etapa, buscamos revisar la reestructuración, identificar qué aspectos han mejorado, cuáles han presentado dificultades y cómo evalúan actualmente su implementación.”
“Durante el taller surgen propuestas y experiencias que permiten reconocer oportunidades de mejora. Incluso, algunas ideas que parecen sencillas llevan a los participantes a plantearse cambios que pueden implementar en sus propios equipos, convirtiéndose en tareas y compromisos para continuar el trabajo una vez finalizado el curso”, añadió.
La académica, quien cuenta con una experiencia de diez años en la Unidad de Neonatología del Hospital Regional de Copiapó y más de una década de trayectoria en la universidad, enfatizó que el manejo del duelo perinatal requiere mucho más que conocimientos técnicos.
En esa línea, Chou sostuvo que la formación universitaria debe avanzar hacia una integración efectiva de la mirada humanizada en los procesos de enseñanza y aprendizaje. “La investigación y el apoyo a la investigación son aspectos importantes, al igual que los programas de formación continua y el posgrado. También es fundamental que esta temática se incorpore en los rediseños curriculares de las carreras, vinculándola con las competencias transversales”, comentó.
Experiencia asistencial: herramientas para acompañar a las familias
Desde la perspectiva de quienes participan en esta instancia formativa, el curso constituye una oportunidad para fortalecer el trabajo colaborativo, considerando que las situaciones de pérdida forman parte de los desafíos que enfrentan en el contexto asistencial. Así lo expresó Paula Castillo, matrona de la Unidad de Neonatología del Hospital Regional de Copiapó San José del Carmen.
“Vemos la importancia de estas situaciones, pero no sabemos cómo manejarlas. Entonces este taller nos ayuda bastante como equipo a poder abordar estas circunstancias, estableciendo roles y funciones adecuadas, para que el proceso sea más llevadero para los padres, que son los personajes principales de esta experiencia”, indicó.
“Esta capacitación nos entrega herramientas para ordenarnos y comprender que el duelo perinatal es una tarea que involucra a todo el servicio”, afirmó.
La realización de esta cuarta versión reafirma la importancia de generar espacios de aprendizaje que conecten los conocimientos teóricos con las experiencias cotidianas de los equipos de salud, favoreciendo la revisión de prácticas y la identificación de oportunidades de mejora en la atención.
Desde la Universidad de Atacama, el fortalecimiento de estas competencias representa una oportunidad para avanzar hacia una formación profesional integral, que combine el dominio técnico con la empatía, la comunicación efectiva y el respeto por las necesidades de las personas.












