Salud ginecológica en la educación superior: UDA impulsa el control ginecológico regular como un hábito clave de prevención

  • Pese a que la mitad de la matrícula de la institución corresponde a mujeres, los indicadores muestran una baja adherencia al control preventivo en la población universitaria.

Cambiar la conducta reactiva por una cultura del autocuidado permanente es el centro de la campaña impulsada desde la coordinación del convenio UDA/APROFA, en coordinación con el Centro Universitario Promotor de Salud (CUPS) y la Dirección de Género e Inclusión. Los últimos informes epidemiológicos del país revelan una preocupante paradoja: mientras la tasa de fecundidad en mujeres de 15 a 19 años ha descendido a niveles históricos, aproximándose a 9 nacimientos por cada 1.000 mujeres, las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) como gonorrea, clamidia y VIH muestran un incremento sostenido en el segmento de 15 a 24 años.

Análisis de salud pública sugieren que este fenómeno se vincula fuertemente a una comprensión cultural errónea sobre los métodos de prevención, donde el uso del preservativo suele asociarse casi exclusivamente a evitar embarazos no planificados. Al acceder a métodos anticonceptivos hormonales, muchas jóvenes abandonan el uso simultáneo del preservativo (doble protección), quedando desprotegidas ante agentes infecciosos.

A esto se suma la alta circulación del Virus del Papiloma Humano (VPH) en el país. Estudios de vigilancia epidemiológica han identificado que hasta un 31% de las mujeres menores de 25 años presenta la infección antes de ingresar a sus controles ginecológicos rutinarios, un dato crítico considerando la relación directa de este virus con patologías oncológicas posteriores.

Frente a esta realidad, y considerando que la edad promedio de inicio sexual en mujeres jóvenes en Chile se sitúa en los 15,5 años, la UDA enfatiza que acudir a la matrona no debe ser una respuesta tardía ante la aparición de síntomas o sospecha de enfermedad. El control preventivo periódico en el CUPS, que incluye tamizaje, evaluación física y educación sobre conductas seguras, se alza como el hábito de autocuidado más eficiente para resguardar la salud sexual y reproductiva, y los proyectos de vida de las futuras profesionales de la región.

Para ello, el CUPS mantiene abiertas sus agendas de control preventivo durante todo el semestre, invitando a las alumnas a romper mitos, resolver dudas bajo consejerías profesionales informadas y adoptar una postura responsable y proactiva frente a su salud.

Compartir