COPIAPÓ, 6 de julio de 2026. — Con el objetivo central de actualizar y robustecer las competencias del personal académico y administrativo, la Universidad de Atacama (UDA) llevó a cabo una provechosa jornada de capacitación enfocada en disidencias sexo-genéricas. La instancia buscó perfeccionar las herramientas institucionales existentes para asegurar una óptima prestación de apoyos y servicios dirigidos a la comunidad estudiantil.
El encuentro convocó de manera masiva a todas las unidades que integran el Sistema de Apoyo Integral Estudiantil (SAIE). Sus equipos técnicos y profesionales se reunieron para alinear criterios de atención y fortalecer el acompañamiento psicopedagógico, social y de salud que brindan diariamente a los jóvenes de la casa de estudios.
Una de las unidades que estuvo presente en esta inducción, fue el Complejo Tecnológico de Aprendizaje- CTA, por intermedio de la psicóloga Estefany Lafertt Cabrera, acompañada por Karim Zamora Ramos, Mentora Académica, Beatriz Morel Zuleta, Mentora Social y las psicólogas Nathaly Pinilla Ortiz y Rosario Cerezo Toledo, todas del Programa de Acceso a la Educación Superior –PACE UDA.
La instancia estuvo a cargo de Lucha Venegas Navarrete, filósofa transfeminista, académica, activista por los derechos humanos y profesional externa de la Dirección de Género de la UDA. En su rol de facilitadora de este taller de ocho horas, la especialista destacó el valor estratégico de la convocatoria.
Al respecto, Venegas Navarrete señaló que «esta jornada de 8 horas para el sistema SAIE cuenta con la participación de distintos departamentos, direcciones y servicios. La idea es fortalecer e instalar nuevas capacidades estratégicas y metodológicas para realizar un acompañamiento integral y no aislado al estudiantado de la UDA».
La profesional enfatizó además la urgencia de un trabajo interconectado dentro del plantel: «Por lo tanto, es relevante que estén hoy presentes todas estas unidades, donde estamos viendo cómo robustecer las trayectorias educativas del estudiantado para potenciar sus factores protectores, que permanezcan en la universidad y que, por supuesto, puedan superar algunos de los elementos que se identifican en los servicios; ya sean problemas de género, de salud, o dificultades directamente con los estudios y el trabajo de sus capacidades».
Con esta exitosa actividad, la Dirección de Género y el SAIE reafirman su compromiso de derribar barreras burocráticas y culturales. La articulación institucional busca consolidar un entorno educativo verdaderamente seguro, inclusivo, respetuoso de la diversidad y libre de cualquier tipo de discriminación.



