- El Seminario “Trayectorias de inclusión en la educación” expuso los resultados del proyecto colaborativo implementado junto al Liceo Bicentenario Mercedes Fritis Mackenney
Por la Dirección de Vinculación y Comunicaciones
Ante un gran marco de público que repletó el Salón de Geología de la UDA, se llevó a cabo el Seminario “Trayectorias de inclusión en la educación: desde la articulación territorial al fortalecimiento de la educación superior”. El encuentro marcó el hito de cierre de una experiencia enfocada en el acompañamiento y preparación de estudiantes sordos durante su transición formativa.
El proyecto, ejecutado por el Departamento de Inclusión y Equidad Educativa de la UDA, contó con el financiamiento y soporte del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis). Su propósito fue articular de manera temprana a la universidad con el Liceo Bicentenario Mercedes Fritis Mackenney, establecimiento de Copiapó que concentra una significativa cantidad de alumnos sordos, asegurando no solo las competencias para dar el salto a la educación superior, sino fomentando una cultura de equidad en la comunidad.
Capacidad instalada en el territorio
La jefa del Departamento de Inclusión y Equidad Educativa de la UDA, Pía Ávalos Quevedo, se mostró conforme con la alta convocatoria y detalló las acciones tangibles que dejó este proceso: «Este proyecto es una acción concreta de vincularnos con el territorio. Buscamos identificar las necesidades y barreras existentes para acortarlas. Como institución dejamos nuestro sello instalado en el liceo: generamos capacitaciones al equipo del programa PIE y dejamos habilitado un centro de recursos tecnológicos accesibles». Ávalos precisó que, junto a las tecnologías dispuestas para favorecer el aprendizaje de las personas sordas del liceo, se desarrollaron talleres presenciales y cápsulas audiovisuales en formatos accesibles.
En esa misma línea, Guillermo Báez Brito, director (s) de Senadis Atacama, destacó el valor a largo plazo de la alianza técnica: «Este proyecto nace con la necesidad de derribar las barreras que existen actualmente en la educación superior. Es un trabajo mancomunado de años con la UDA mediante varios convenios. Lo importante es que esto no termina acá, sino que deja capacidad instalada en el territorio con la habilitación del puesto tecnológico en el liceo y el desarrollo de memorias de inclusión que están en proceso de creación».
La importancia de la anticipación y la lengua de señas
Uno de los ejes más innovadores del modelo es la familiarización previa con el ecosistema universitario. Julio Pizarro Metzdorff, profesional de apoyo para la accesibilidad de la UDA, explicó que la propuesta permite a los estudiantes con discapacidad proyectar su futuro de manera progresiva: «Esta iniciativa nos permite entregar un modelo de trabajo que facilita una transición de la educación media a la superior desde un enfoque que permite anticipar a los estudiantes. Se trata de familiarizarlos con cómo es la vida universitaria, sus estamentos, la docencia y sus departamentos. Ese mundo requiere el desarrollo de habilidades que van en paralelo a los conocimientos académicos, y consideramos que estas variables deben garantizarse desde antes».
Por su parte, David Berrios, co-educador sordo de la Escuela Isabel Peña Morales, asistió al seminario y compartió sus impresiones respecto a los espacios de diálogo que se abrieron: «Fue muy importante comprender la inclusión de los estudiantes con discapacidad y, en particular, la de los estudiantes sordos. Ojalá que este tipo de prácticas se sigan fortaleciendo para que los estudiantes sordos y oyentes puedan compartir a través de la lengua de señas. Es muy interesante la oportunidad que se dio y ojalá las personas oyentes también la aprendan».
Hacia una política universitaria desde las bases
El impacto de estas experiencias piloto locales también proyecta un eco a nivel macro. Así lo planteó la Dra. en Ciencias de la Educación e investigadora del Centro de Investigación de la Universidad Gabriela Mistral, Alejandra Santana López, quien participó en la instancia: «Es súper importante visualizar estas experiencias como semilleros en temáticas emergentes, porque necesitamos instancias donde se vivencie la inclusión genuina en las universidades. ¿Por qué esto no podría ser una política que surja desde abajo hacia arriba, que alimente la política educativa universitaria y dialogue con los estándares y criterios de calidad de la educación superior?», concluyó.
El seminario contó además con la participación de representantes de diversos establecimientos educacionales de la provincia y miembros de la comunidad sorda de Copiapó, consolidando un espacio de reflexión en torno a la urgencia de construir, de manera articulada, una sociedad regional más justa y equitativa.































































