La iniciativa, impulsada por la Unidad de Bienestar y Salud Mental, entregó herramientas de primeros auxilios psicológicos a estudiantes y funcionarios, proyectando su continuidad y expansión durante 2026.
Con una emotiva ceremonia de certificación, la Universidad de Atacama realizó el cierre del primer Programa de Gestores de Salud Mental, iniciativa pionera impulsada por la Unidad de Bienestar y Salud Mental que buscó fortalecer el cuidado colectivo, la prevención y el acompañamiento psicosocial dentro de la comunidad universitaria.
El programa fue desarrollado durante el segundo semestre de 2025 y estuvo dirigido a estudiantes y funcionarios, entregando herramientas prácticas para la identificación temprana de situaciones de riesgo, primeros auxilios en salud mental y mecanismos de derivación oportuna, en coherencia con la política institucional de bienestar, inclusión y equidad de género.
Durante la jornada de cierre, las y los participantes recibieron sus diplomas, compartiendo experiencias y reflexiones sobre el impacto que tuvo esta formación en su vida académica y personal, especialmente en carreras de alta exigencia.
En este contexto, Esteban Alaniz, encargado de la Unidad de Bienestar y Salud Mental, explicó que la iniciativa nace como una estrategia institucional de largo plazo. “Este programa surge en enero de 2025 desde nuestra planificación institucional, entendiendo la salud mental como un componente colectivo y no individual. Queremos avanzar hacia espacios más seguros, inclusivos y con enfoque de género, donde el cuidado sea una responsabilidad compartida dentro de la universidad”, señaló.
Desde el Departamento de Bienestar Estudiantil, su jefatura, Alejandra Álvarez, destacó el valor que este tipo de instancias tiene para el trabajo cotidiano con la comunidad universitaria. “Para nuestro equipo, conformado principalmente por trabajadoras sociales, es muy enriquecedor contar con programas como este, porque refuerzan nuestra labor diaria y nos entrega herramientas concretas para autorregularnos y actuar frente a situaciones críticas”, indicó.
La experiencia también fue valorada por las y los estudiantes participantes. Agustín Suárez, estudiante de Medicina, resaltó el impacto del programa en un contexto académico exigente. “Fue una experiencia muy bonita y respetuosa. Se agradece que la universidad nos entregue herramientas para saber cómo pedir ayuda o cómo apoyar a otros compañeros, especialmente en carreras tan estresantes como Medicina. Este tipo de espacios realmente se necesitan”, expresó.
Uno de los aspectos más relevantes del cierre fue la proyección del programa. Desde la Unidad de Bienestar y Salud Mental se informó que, debido a la alta demanda y positiva recepción, una nueva versión comenzará el 8 de enero de 2026, iniciando con la carrera de Kinesiología, y que ya se trabaja en su expansión hacia Casa Central, la Sede Vallenar y modalidades vespertinas. Además, el programa se encuentra replicándose en la Unidad de Matronería del Hospital Regional de Copiapó, fortaleciendo el vínculo entre la universidad y el territorio.
Con esta iniciativa, la Universidad de Atacama reafirma su compromiso con el bienestar integral de su comunidad, promoviendo una cultura de cuidado colectivo, prevención y corresponsabilidad, y consolidando la salud mental como un eje fundamental del desarrollo humano y formativo. De esta forma, la institución proyecta seguir ampliando estos espacios, manteniéndose siempre disponible para acompañar a sus estudiantes y funcionarios en los desafíos académicos, personales y sociales que forman parte de la vida universitaria.


